¿ Cuáles son las  recomendaciones para asegurar un acceso venoso adecuado, confiable y que produzca menor discomfort al paciente?

Esta es una pregunta que a menudo debemos hacernos las enfermeras, cuando atendemos a pacientes con cáncer, ya sea en las salas de hospitalización, urgencias, emergencias y en los servicios de quimioterapia.

El tratamiento de un enfermo con el diagnóstico de cáncer requiere, a similitud de otras patologías, de un equipo multidisciplinario de trabajo, donde la intervención de cada una de sus partes es indispensable para alcanzar el éxito con los diferentes esquemas de manejo y enfermería juega un rol importante.

Los pacientes con cáncer, en casi todos los casos, requieren tratamientos sistémicos y prolongados donde se realiza la administración repetida de medicamentos altamente irritantes y vesicantes que causan serias secuelas al sistemas venoso periférico, razón por lo cual el acceso debe ser adecuado y confiable para producir el menor discomfort posible al paciente.

Para elaborar un plan de cuidados que garantice el acceso venoso según las necesidades del paciente es importante tener claros los siguientes conceptos.

A. Características de un acceso vascular periférico:

Catéter periférico
Catéter periférico
  • Un acceso venoso periférico es eficaz en el corto plazo, pero no es conveniente para uso a largo plazo.
  • Planificar la elección de la vía y el tipo de catéter a utilizar basado en las características del tratamiento, la duración del mismo y el estado del paciente.
  • El calibre debe ser el más pequeño posible, menor que el de la vena elegida, esto disminuye el trauma y el riesgo de flebitis, además asegura un flujo adecuado.
  • Hay que tomar en cuenta el tipo de solución a administrar (quimioterapia, concentrados de hematíes, soluciones irritantes, etc.) para la elección de la vía y el calibre del catéter.
  • Se puede contar con catéteres de varios tamaños, distintos calibres y con online casino diferentes usos como se puede mostrar en la siguiente tabla:

Catéteres periféricos

  • En situaciones de emergencia son de elección los catéteres cortos y gruesos porque el flujo a infundir es inversamente proporcional al largo del catéter.
  • Todos los catéteres colocados en situación de emergencia se consideran sucios y deberán retirarse en cuanto se pueda y reemplazarlos según las necesidades del paciente.
Cuidados enfermeros con calidad y calidez
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B. Características del sistema vascular periférico del paciente oncológico:

  • El tumor en sí puede producir alteraciones en el sistema circulatorio que dificultan un acceso venoso óptimo, cuando se Now, you've Juniper Research delivering a study late this past year, calculating that mobile.the-best-casinos-online.info gaming to become a $100 billion business. altera el equilibrio de las presiones intra y extravasculares aumenta el líquido en el intersticio constituyéndose un edema y si éste es localizado  puede significar la presencia  de una  obstrucción al drenaje linfático debido a un tumor, como por ejemplo sucede en los  casos de edema del miembro superior de mujeres con cáncer de mama y en otras complicaciones oncológicas como el síndrome de vena cava superior.
  • Las venas de los pacientes que reciben quimioterapia a menudo son frágiles, móviles y difíciles de canalizar, y se fundamenta con lo siguiente:
    • La mayoría de los agentes antineoplásicos son vesicantes (productores de celulitis química en el sitio de punción).
    • Toda quimioterapia se encuentra encaminada a la alteración del DNA, y altera la túnica muscular del vaso.
    • La mayoría de estos fármacos tienen un efecto de dilatación vascular, razón por la cual se incrementan el riesgo de flebitis y extravasaciones.
    • El pH de los citostáticos que estén fuera del rango de entre 5.5. – 8.5 y la osmolaridad mayor a 290 mosmol/L, así como muchos de los antibióticos de uso intravenoso que posean estas características hacen que la flebitis se presente con mayor facilidad.
  • Si estos pacientes han sido sometidos a radioterapia, pueden experimentar una reactivación de la toxicidad de la piel, fenómeno conocido como “memoria” y si además de esto, hacemos un mal uso de los catéteres periféricos, generaríamos mayor disconfort al paciente produciendo en el sitio de inyección reacciones locales severas como radiodermitis y flebitis química.
  • El envejecimiento que produce cambios estructurales en las venas y la aparición de problemas circulatorios como la arterioesclerosis causan  disminución en el flujo venoso disminuyendo la tonicidad venosa y aumentando el riesgo de lesiones.
  • Las punciones frecuentes o repetitivas favorecen la presencia de trombos y limitan el número de venas accesibles. Esto hace que el profesional de enfermería busque venas con menor calibre incrementando el riesgo de eventos no deseados.
Enfermeras preparadas para garantizar un buen cuidado.
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Como conclusión, podemos afirmar que el calibre del catéter tiene que ser el más pequeño posible, para disminuir el traumatismo venoso, favorecer la hemodilución de la solución perfundida y permitir que la sangre circule libremente alrededor del catéter, porque como ya se mencionó, un catéter pequeño disminuye el riesgo de flebitis , su tiempo de permanencia aumenta y hay menor riesgo de extravasación.

 

2 thoughts on “ACCESO VASCULAR PERIFÉRICO PARA UN PACIENTE ONCOLÓGICO

    1. Querida Tere:

      Efectivamente. Si el personal de salud se hinca con material que contiene citotóxicos debe reportarse de inmediato con la entidad correspondiente pues habrá que tomar medidas dependiendo de cada caso.

      Muchas gracias por la consulta.

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